Su privilegiado clima, su caprichosa orografía, su oferta cultural y su gastronomía típica convierten a la más extensa de las Islas Baleares en destino turístico puntero, uno de los preferidos por turistas, sobre todo extranjeros provenientes principalmente de países como Alemania, Dinamarca e Inglaterra. 

Su capital, Palma, es el centro neurálgico de la isla y en ella podemos disfrutar de una amplia oferta de ocio nocturno así como de agradables paseos por su centro histórico donde se encuentran monumentos tan importantes como su Catedral o el Palacio de la Almudaina.

No es casualidad que la Familia Real Española, al igual que muchas de las grandes fortunas de todo el planeta, hayan elegido esta isla desde hace muchos años como lugar de descanso estival e incluso de residencia permanente.

Pero Mallorca ofrece mucho más que su capital. El visitante puede elegir entre sus maravillosas calas de aguas cristalinas o actividades en la imponente Sierra de Tramuntana, sin olvidarse de visitar poblaciones tan pintorescas como Valldemossa, donde se puede visitar su maravillosa Cartuja, Sóller, Deià o Pollença entre otras.